miércoles, 11 de septiembre de 2013

Primera multa por un radar en España


¿Quien tuvo el honor de ser el primer coche fotografiado por un radar en España en 1973?...


 Fue un Renault 8 que circulaba a 65 en una zona limitada a 50.

 
 En la segunda foto podéis ver  el coche radar, un SEAT 124 equipado con un Multanova.

martes, 10 de septiembre de 2013

La primera multa de la historia



Este hecho histórico tuvo acontecimiento en el año 1896. En los albores del siglo XX los primeros automóviles empezaban a circular por ciudades con caminos empedrados y rodeados por un tráfico compuesto principalmente por personas a pie y carros de caballos.
Las autoridades inglesas cuentan con el honor de haber impuesto la primera multa por exceso de velocidad. Fue en la ciudad de East Peckham (Kent, Reino Unido) donde se registró la primera sanción por ir demasiado rápido en un automóvil.

El infractor fue Walter Arnold, que recorría la zona a 13 km/h en su Karl Benz. No es que fuera una velocidad de vértigo, pero, en ese momento, el límite máximo permitido en zonas urbanas era de 3,2 km/h.
Walter Arnold hubiera seguido tan tranquilo su camino de no ser porque dio la casualidad de que pasó a esa tremenda velocidad por delante de la casa de un policía, que, alertado por el peligro que suponía la conducción temeraria de Arnold, decidió salir en su persecución.
El policía se lanzó a la captura del infractor a los mandos de una bicicleta y tuvo que perseguir a Arnold durante unos cuantos kilómetros hasta que finalmente consiguió darle alcance. En ese momento, le impuso una multa de un chelín, convirtiendo ese momento en un hito en la historia de la automoción.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Primer equipo de radar montado en un automovil


La vigilancia del tráfico se hizo más sofisticada en noviembre de 1954, cuando la policía de Sidney introdujo por primera vez equipos de radar para la detección de vehículos a alta velocidad.


 La fotografía muestra un radar visible en la parte trasera de un coche de policía durante las pruebas en la Universidad de Sydney. Se necesitaban dos agentes para operar el radar y había una pantalla de detección en la parte trasera y un medidor de velocidad de grabación en el interior del coche de la policía. En ese momento, el límite de velocidad en zonas urbanizadas era de 48km por hora.